Avancemos Juntos Texas: Ayuda para niños con discapacidad y necesidades especiales

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Cómo ayudar a tu hijo adolescente a crear círculos sociales

08/10/2016 | Publicado por: Amy LitzingerJan MotriukJole Lehr-FitzerLinda Litzinger

“Para una adolescente puede ser difícil encontrar un círculo social cuando no puede participar en una fiesta de pijamas porque necesita que la acompañe su madre o la persona que la cuida, y tampoco puede ir en cualquier momento al centro comercial en el auto de su amiga”. - Linda

Los niños con discapacidad o necesidades especiales de salud frecuentemente necesitan un poco más apoyo cuando están tratando de hallarse en el difícil mundo de la preparatoria. Linda apoyaba de manera activa a su hija Amy, quien ahora tiene 20 años de edad, una maestría y además participa activamente en lo que son las artes, el baile y teatro. Mientras que Jan encontró ayuda para su hijo con autismo a través de terapia recreativa que proveen terapeutas muy buenos..

Diferentes tipos de círculos sociales

Linda encontró maneras de ayudar a su hija Amy, desde que era muy pequeña, enfocándose en lo que más le interesaba. Amy participó en campamentos de arte y ciencia, clases de baile y las Girl Scouts. Puedes ver algunas de las sugerencias de Linda sobre la manera de hacer que estas actividades  funcionen para tu hijo en su artículo [“Finding Activities that Work for Your Child.” (Encontrar actividades que funcionen para tu hijo](link to: Finding Activities That Work for Your Child blog)

Cuando empezó a cursar su primer año de preparatoria, Amy no supo si encajaría o no. Pero más tarde descubrió que se sentía a gusto en teatro. ”Tenía una maestra muy buena que me involucró en su programa”, dijo Amy. “En teatro hay toda clase de niños, con y sin discapacidad, y yo simplemente era parte de ese grupo”.

Otros estudiantes a quienes quizás no les interese el teatro a lo mejor les guste más estar involucrados en clases de arte, llevando el marcador en un juego deportivo, tocando con la banda, trabajando con equipo audiovisual, uniéndose al club de ajedrez u otro club escolar o tomando fotografías para el periódico de la escuela.

O quizás se relacionen con otros adolescentes y se integren al participar en actividades fuera de la escuela. Amy se puso en contacto con otros adolescentes al participar en las Girl Scouts y el grupo de jóvenes en la iglesia: “Por años, mis amigas de Girl Scouts vieron todo lo que requería poder planear una actividad a la cual yo pudiera tener acceso. Ellas se convirtieron en mis defensoras y se aseguraban que otras amistades de la escuela planearan actividades que fueran apropiadas para mí para que pudiera participar”. 

Tratar de ver cómo hacer que las actividades sean apropiadas para adolescentes y adultos jóvenes con discapacidad o necesidades especiales de salud requiere que se dialogue abiertamente desde el inicio. Cuando Amy estaba en las Girl Scouts, Linda se aseguraba de explicarle claramente al personal lo que iba a requerir y lo que ellos tendrían que hacer. Es importante que ayudes a los maestros o líderes de las actividades o programas en los que va a participar tu hijo, a entender cuáles son sus necesidades y habilidades desde que éstas empiezan. De lo contrario, la persona a cargo de la actividad tal vez pida al adolescente o adulto joven que haga algo que quizás no puede hacer ya que necesita tener ciertas habilidades que no tiene.

Linda estuvo involucrada dentro y fuera de la escuela. Linda dijo, “las personas a cargo de las actividades fuera de la escuela, como los grupos de exploradoras o de la iglesia, son voluntarios. Ellos no siempre quieren invertir tiempo adicional para volver a planear los eventos para que sean accesibles. Yo siempre fui miembro de los comités organizadores para que fueran accesibles desde el principio. También conseguí trabajo de maestra substituta 2 o 3 días al año en la escuela de Amy para también poder observar las oportunidades sociales y actividades después de clases que habían”.

Algunos de los otros lugares que pueden ayudar a los adolescentes y adultos jóvenes a encontrar manera de relacionarse son: los programas en el YMCA, 4H o las actividades diseñadas específicamente para niños con discapacidad. Ve nuestro artículo [Encontrar actividades que funcionen para tu hijo](link to: Finding Activities That Work for Your Child blog) para ver algunas ideas que han sido útiles para otros padres de familia. Tú y tu hijo también pueden buscar o iniciar un grupo de recreo grupo Meetup.. Los grupos de recreo Meetup le ofrecen a las personas a reunirse con otras que tienen cosas en común que les interesan. Hay grupos para prácticamente todo lo que a tu hijo le interesa. Sin embargo te recomendamos que siempre pienses en su seguridad. Asegúrate que el grupo se reúna en lugares públicos y que lo acompañe alguien de confianza hasta que sepas bien quién pertenece a este grupo.

Tú y tu hijo también pueden consultar nuestra página encuentra servicios, grupos y eventos cerca de dónde estás.

Uso de la terapia recreativa

Algunos adolescentes o adultos jóvenes necesitan un poco más de ayuda para encontrar actividades que se acoplen a sus gustos y habilidades. A lo mejor será necesario que desarrollen sus destrezas para poder participar en esas actividades. Y a lo mejor se encuentran en un punto en el que ya no quieren que los acompañe a todas partes su padre o madre.

En ese caso, la terapia recreativa puede ser muy útil.

“A mi realmente me gusta la terapia recreativa”, dijo Jan. “Mi hijo empezó cuando tenía 11 años de edad. Aprendió a remar en un kayak y a patinar sobre ruedas. A mí ya se me había pasado la etapa de poder enseñarle éstas actividades.  Su terapeuta lo ayudó a desarrollar las habilidades sociales con esas actividades, y les proporcionó capacitación a los ayudantes de mi hijo sobre la manera de hacer esas actividades con él. ”

Un terapeuta de terapia recreativa trabajará con tu hijo para ayudarlo a decidir cuáles son sus intereses y habilidades, así como también a encontrar actividades en la comunidad afines a las suyas y llevarlo a   que participe en éstas.   Los terapeutas participarán en la actividad para enseñársela a tu hijo o irán con él para observarlo (e involucrarse en caso que necesite ayuda). A lo mejor pondrán a tu hijo con otros adolescentes o adultos jóvenes a quienes les interese lo mismo.

“Hay un joven a quien llevé al gimnasio y le enseñé a hacer ejercicio”, dijo Jole (una terapeuta recreativa). “Ahí ve a gente todos los días que lo saludan, hablan con él y esto le ayuda a practicar sus habilidades sociales. También busco otros grupos Meetup que hacen actividades diferentes que le interesan, y a la larga pueda encontrar a más amigos”.

Si tu hijo está recibiendo servicios de educación especial, tal vez pueda recibir servicios de terapia recreativa a través de la escuela.  Puedes pedir que la escuela haga una evaluación para ver si se puede obtener ésta terapia como parte de su Programa de educación individualizada (IEP por sus siglas en inglés). Los maestros o asistentes de educación especial de tu hijo quizás también te puedan dar  buenas ideas sobre qué actividades puede probar. La terapia recreativa está cubierta por la exención CLASS.. También puedes consultar nuestra página sobre Subsidios y otras fuentes de fondos para niños con discapacidad para darte una idea sobre cómo encontrar organizaciones que ofrecen subsidios o becas que a lo mejor cubran y paguen por la terapia recreativa.

Si tu hijo no puede recibir cobertura para la terapia recreativa, hay muchas maneras creativas de encontrar las actividades, Por ejemplo, un ayudante capacitado quizás pueda ayudar a tu hijo con las actividades. También puedes enviar un correo electrónico o llamar a una universidad que ofrezca el programa de terapia recreativa, tales como: Colegio de estudios superiores Alvin Community College (sólo en inglés), Austin Community College, Texas State University (sólo en inglés), o la Universidad de North Texas (sólo en inglés) para recibir ayuda. Los estudiantes universitarios que están inscritos en educación especial o programas para el manejo del comportamiento quizás puedan darte algunas ideas – o tal vez les interese ser voluntarios o trabajar para tu familia medio tiempo y así ayudar con las actividades de tu hijo. Si has establecido una Red de personas de confianza que participan en su vida, también puedes pedirles a estos otros adultos y amigos que te den algunas ideas o que te ayuden.

Aunque quizás tome un poco más planear y darle apoyo, si tu hijo puede encontrar actividades y desarrollar relaciones desde que está en preparatoria, todo esto lo preparará para que tenga una vida más completa cuando sea un adulto.