Avancemos Juntos Texas: Ayuda para niños con discapacidad y necesidades especiales

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La transición a la edad adulta: El concepto general

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¿Por qué es tan importante esta transición? ¿Por qué hablamos tanto sobre este tema?

¿Cuándo debe suceder?

La transición a la edad adulta es el proceso natural que sucede cuando tu hijo pasa de la niñez a la edad adulta, pero para un niño con discapacidad, este proceso incluye tomar muchas decisiones y hacer cambios que involucran a toda la familia. El propósito de esta transición es el de prepararte para que tu hijo tenga, al graduarse de preparatoria, los servicios, la estructura y demás cosas que necesita en la vida. Si no empiezas a planificar la transición y no te preparas, tu hijo quizás se quede sin nada que hacer ni con quién hacerlo. Para que esto no pase, los padres, el hijo, la escuela y otras personas clave tienen que planificar y preparar lo necesario. Pero, ¿cómo haces esto?

Los obstáculos emocionales de la transición

Nosotros los padres nos preocupamos por el futuro de un hijo todo el tiempo. Nos sentimos agobiados por tener que tomar tantas decisiones así como por los cambios que pasan, claro le tenemos temor a lo desconocido. Pero estos sentimientos a veces impiden que podamos planificar y prepararnos para el futuro. A continuación hay unas ideas que han ayudado a muchos padres a prepararse emocionalmente para la transición de su hijo:

¿Cuándo debes empezar?

Empieza cuando te des cuenta de los problemas que enfrenta tu hijo, sin importar su edad. Claro que el enfoque será distinto dependiendo de su edad y discapacidad. Aunque no todos los casos son iguales, la transición siempre debe ser continua y con el tiempo va cambiando. Aun cuando tu hijo ya sea adulto, el proceso sigue adelante conforme va cambiando lo que necesita.

Algo que sí puedes hacer ahora es poner el nombre de tu hijo en la lista de personas interesadas (conocidas como listas de espera) de los programas de exenciones de Medicaid; Recuerda que en Texas la espera para estos programas tan útiles es de varios años.

Qué hacer en primaria y al inicio de secundaria

La mayoría de los padres quieren que sus hijos trabajen cuando sean adultos, así que empieza a preparar a tu hijo para que esté listo. Puedes empezar por pedirle que haga quehaceres en el hogar. Cuando los haga fíjate en lo que le gusta y en lo que hace bien (además de las ocasiones en las que necesita ayuda). Tus observaciones te ayudarán a planear para el futuro de tu hijo.

Fomenta todas que aquellas actividades que los ayuden a conseguir y a tener amigos, así como llevarse bien con sus compañeros de trabajo y a vivir con un compañero de casa. También apóyalo en aquello que le interesa, ya que más adelante ésos pueden determinar su trabajo y actividades sociales. Fíjate bien en las cosas que lo animan más.

Qué hacer en la adolescencia

La mejor manera de empezar la transición es participar y planificar alguna parte del proceso, cuando tu hijo esté cursando los últimos años de secundaria y la preparatoria. Ya sea que pases unas horas con tu hijo y el personal de la escuela, con amigos, parientes o cualquier persona que pueda aportar algo sobre el futuro de tu hijo. Durante esta discusión podrás ver en dónde está tu hijo ahora, cuáles son sus metas y qué pasos tomar para lograrlas.

Cuando estés en el proceso de planificación, recuerda que siempre debes empezar con tu hijo; por ejemplo, deja que te diga cuáles son sus intereses y deseos, qué destrezas desempeña bien, y cuáles son sus metas. Si tu hijo no habla, pídele que participe lo más que pueda y deja que los demás participantes también respondan. Además pregúntales a los demás cuál es su opinión en base a lo que han observado del comportamiento de tu hijo en diferentes situaciones.

Aun si no sigues un proceso formal de planificación, trata de conversar con tu hijo acerca de su futuro. Ya que éste es el momento en que debes motivarlo para que empiece a tener un papel más activo en las decisiones que se tomen y de ayudarse a sí mismo lo más posible. Y claro, también dale a tu hijo la oportunidad de probar destrezas nuevas.

A muchos padres les preocupan los aspectos financieros a futuro y por lo tanto deben enterarse acerca de los servicios disponibles para su hijo después de que cumpla 18 años de edad. En la mayoría de los planes de financiamiento de gobierno una persona debe demostrar que tiene bajos ingresos, pocos recursos y una discapacidad. Antes de los 18 años de edad, se basan en el ingreso de la familia mientras que después de cumplir 18 se basan en el ingreso individual de tu hijo. Así que, si él no calificó para asistencia Beneficios de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI por sus siglas en inglés) y Medicaid antes de los 18, quizás podría calificar después de cumplirlos. Aquellos jóvenes que recibían estos beneficios a través de sus familias antes de los 18 años, tiene que volver a solicitarlos después de cumplir 18 ya que los requisitos para calificar cambian a esta edad.

Cumplir 18 años también es una edad en la que tienes que lidiar con asuntos legales nuevos. En nuestra sociedad una persona de esta edad es competente para firmar documentos, tomar decisiones médicas y financieras y hablar por sí misma. Tú, como padre de familia, debes decidir si tu hijo a los 18 años de edad podrá tomar sus propias decisiones o si será necesario algún acuerdo legal que hable por él, como lo hace la tutela o la carta poder.

En el transcurso de estos años llegarás a conocer más sobre tu hijo y podrás empezar a ver hacia dónde se dirige en su vida. Este conocimiento te ayudará a darle prioridad a lo que estás preparando para la transición. Algunas cosas que debes considerar en esta etapa son:

Cómo empezar

Para muchos padres que han pasado por la transición, el sólo hablar sobre el futuro los ayuda infinitamente. Empieza a hablar con el personal de la escuela, con tus amigos, parientes y con tu hijo. Si hablas con otras personas y compartes cuales son tus esperanzas y temores, y tienes una imagen precisa del futuro, verás que tu ansiedad será menor y serás más optimista. Empieza por tratar de ver la imagen de tu hijo viviendo bien después de su graduación. Ya que lo haz hecho, ahora empieza a poner las piezas en su lugar para lograr esa vida.

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